El blog de FEC

Educación mediática y cultura visual

Para introducirnos en el mundo de la educación en medios/mediática o educomunicación  es necesario destruir mitos y acabar con la ingenuidad que acompaña aún a parte de la población. Así, en este post introduzco cinco conceptos clave en torno a esta materia, extraídos de la definición desarrollada por el teórico Len Masterman y adoptada también por el Center for Media Literacy:

1. Todos los mensajes de los medios son una construcción. No se puede caer en el error de considerar que los medios de comunicación son “espejos” o “ventanas” desde las que tenemos acceso directo al mundo, ya que esto implica presuponerlos como asépticos, desprovistos de intenciones e ideologías. Los medios no reflejan la realidad, sino que construyen/ representan una visión de la misma que es resultado de múltiples decisiones y de diversos factores (económicos, políticos, ideológicos…).

2. Cada medio (prensa, cine, radio, televisión, internet) tiene su lenguaje propio.  Los discursos se estructuran teniendo en cuenta un orden y conforme a una determinada intención, unas veces más sutil y otras más manifiesta. Cada uno de ellos emplea sus propias técnicas para llamar la atención de los receptores y el uso de dicho lenguaje, junto a las características de cada persona que los recibe, incide en la interpretación final de los contenidos emitidos (un programa, una noticia, una película…).

3. Los receptores “negocian” los significados emitidos por los medios. Ante un mismo mensaje, cada persona puede interpretar su significado de distinta forma. La percepción y el sentido que extraiga del mismo está condicionado por factores de tipo personal y también social: sexo, edad, etnia, nivel económico-social, bagaje cultural, motivaciones personales, formación, intereses, ansiedades…

4. Los medios contienen valores. Todos los mensajes emitidos por los medios promulgan unos determinados valores y formas de vida. Los media transmiten, de forma explícita o implícita, mensajes ideológicos sobre temas tan complejos como la moralidad de determinados actos y/o cuestiones, el consumismo, el papel de la mujer, la familia, la validez de unos presupuestos políticos sobre otros… Dichos mensajes pueden afectar a las normas sociales, generar la aceptación o rechazo de la opinión pública e incluso el cambio político y social. Así, ayudan a conformar el poder y la autoridad de determinados grupos políticos o sociales. Por ejemplo, la prensa tuvo un papel primordial a la hora de promover el antisemitismo entre los alemanes durante el régimen de Hitler.

5. El objetivo último de los medios de comunicación es ganar dinero y/o poder. Olvidémonos de las tres funciones idílicas de informar, educar y entretener, los mensajes que los medios generan son meros productos. Los medios de comunicación forman parte de conglomerados empresariales que comercializan con la audiencia para vender publicidad y obtener beneficios. Por otro lado, los intereses políticos y económicos de dichas corporaciones se entremezclan determinando los contenidos y la distribución de los mismos. Por tanto, la cuestión de la propiedad y el control sobre los mismos es primordial: un número relativamente escaso de directivos controlan lo que vemos, escuchamos y leemos. Por ejemplo, en España desde 2011 existe un duopolio televisivo, ya que solo dos empresas (Mediaset y Atresmedia) son propietarias de la mayoría de las cadenas de televisión privadas emitidas en abierto y, en consecuencia, la pluralidad queda comprometida.

Partiendo de estos cinco puntos a lo largo del blog avanzaremos en el aprendizaje y en el análisis de la cuestión educomunicativa. Os dejo con una viñeta de la sabia Mafalda relacionada con las implicaciones señaladas en el último concepto:

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