El blog de FEC

Educación mediática y cultura visual

En el mundo actual, gracias a la democratización de las tecnologías y especialmente de internet, prácticamente todos tenemos acceso a miles de fuentes de información con tan solo acceder a nuestro móvil o a cualquier otro dispositivo conectado a la red de redes. Ya ni siquiera es necesario ver el telediario a mediodía o al final del mismo para estar al corriente de las últimas noticias. No obstante, ante la amplia oferta que tenemos a nuestro alcance, ¿estamos bien informados? ¿Buscamos verdaderamente una visión amplia de lo que sucede en el mundo y a nuestro alrededor o nos acabamos conformando con escuchar solo una parte de ella?

Hemos de partir de la base de que los medios de comunicación nunca son neutros e influyen directamente en la forma en la que los demás percibimos la realidad. Las informaciones que consumimos nunca podrán mostrar las cosas tal y como son, ya que los artículos de prensa, radio, televisión, blogs o redes sociales siempre serán en sí mismos una representación de la realidad elaborada por alguien. Dicha descripción/representación se verá influenciada por múltiples factores (el medio al que pertenece, su situación personal, su propia visión de la vida, si ha presenciado los hechos o no, si ha conocido a todas las partes implicadas o no…). Los profesionales de la comunicación, como tales, solo pueden asegurar que proporcionaran la versión (que será siempre subjetiva porque es realizada por un sujeto) más veraz posible de los hechos, pero nunca se puede hablar de plena objetividad. Por otra parte, cada fuente, cada medio y cada periodista tiene un punto de vista y utiliza sus propios recursos para persuadir al público de que el suyo es el más acertado o el único.

Al margen del debate sobre si a través de los medios solo recibimos un visión sesgada del mundo o no, lo que sí es cierto es que en la actualidad, debido a la diversidad de fuentes, el espectador es capaz de buscar la información pero no tiende a consultar diversas fuentes y forjarse una visión propia sobre ella, sino que se centra en consumir el enfoque informativo que mejor le gratifique. Esto es fácilmente trasladable a la cotidianeidad: las personas tienen sus medios favoritos porque conectan mejor con la ideología, postura económica de los mismo o con los valores que representan sus profesionales. No es por azar que una persona lea el ABC y otra El País, o que otras tantas se sienten a ver el telediario de Cuatro en lugar del de Antena 3. Planteo aquí otro debate distinto: ¿Verdaderamente deseamos estar bien informados o simplemente sentarnos a escuchar la postura que más nos agrada o satisface con respecto a los temas de actualidad? Tenemos todo tipo de recursos para la información a nuestro alcance, pero ¿los aprovechamos o nos acomodamos/acostumbramos a acudir siempre a los mismos, a los que consideramos “de confianza”?

Para terminar os propongo un ejercicio que os ayude a analizar y reflexionar sobre vuestra actuación y a forjar la opinión personal en torno a la selección  (voluntaria) que realizamos de las fuentes de información. Realizad un  registro de los medios de comunicación que utilizáis normalmente, incluidos cuentas de Twitter, Facebook, canales de Youtube… y el tiempo que dedicáis a cada uno de ellos. Luego, contestad las siguientes preguntas:

-¿Con qué finalidad utilizas cada medio?

- ¿En qué medios confías? ¿Por qué?

- ¿Con cuál medio disfrutas más? ¿Por qué?

- ¿A qué grupo empresarial pertenecen? ¿Presentan algún tipo de afinidad, directa o indirecta entre ellos?

- Escoge una noticia sobre la que hayas leído o escuchado algo ¿dónde y cómo encontraste información sobre ello?

- ¿Quién elaboró la noticia?

- ¿Qué recursos (fotografías, entrevistas  a los implicados o a expertos…) utiliza dicho profesional?

- Imagina que esos sucesos hubiesen sido escritos por un profesional de otro medio al que no recurres frecuentemente, aunque utilizará recursos más amplios o elaborados. ¿Te parecería igual de atractiva y/o fiable la información? ¿Por qué?

- ¿Aceptarías obtener información a través de medios cuyas características o implicaciones no conectan contigo? ¿Por qué?

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Fuente: Media Freedom and Pluralism (Comisión Europea)

 

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